La mujer leopardo (1/2)

En una Bruselas que se recupera lentamente de la Segunda Guerra Mundial —alguno de los hechos de la cual descubrimos en El botones verde caqui—, Spirou vive la desgracia del superviviente y se arrepiente de no haber podido salvar a todos los que quería. Sin embargo, todo cambiará cuando una mujer disfrazada de leopardo aparezca herida en su casa. Perseguida por dos extraños y gigantescos robots, y por cazadores de todo tipo, Aniota ha llegado a la capital belga siguiendo la pista de un fetiche que ha sido robado de su tribu. Ante esta situación, Spirou no dudará en ayudarla.


Habiendo recuperado su reconocible color rojo, Schwartz y Yann nos ofrecen la continuación de El botones verde gris, y lo hacen de la mejor manera, presentado la Bruselas de la posguerra, en la que conviven colaboracionistas y nazis exiliados, con una nueva generación que intenta rehacerse de la guerra.
Por otro lado, a pesar de tratarse de una aventura de Spirou, las referencias ha Hergé y a su personaje más conocido, Tintín, son incontables, ya lo eran en la aventura anterior, pero en este caso, las referencias a su obra son más evidentes.