La amenaza de los zorketes

Después de la curiosa aventura número 50, Morvan y Munuera fueron sustituidos por Yoann y Vehlmann, una pareja de autores que se habían hecho conocer en el mundo de Spirou gracias al relato hors-sèrie, Los gigantes petrificados, perteneciente a la colección «Una aventura de Spirou y Fantasio por...».
Retomando un estilo más clásico de dibujo, estos autores convierten Champignac y sus alrededores en una jungla gigantesca, dominada por unas criaturas extrañas, los zorkons, que evolucionan constantemente y se comportan como una marabunta atacando a nuestros héroes. El único que puede sacarlos de este embrollo es el Conde, pero parece que también es el culpable de la situación, aunque Spirou y Fantasio no dudan que detrás de estos sucesos, que han llevado a la intervención del gobierno, se esconda alguien cuyo nombre empieza por Z y acaba en Glub.


Los nuevos autores se han decantado por una visión más costumbrista, con ciertos aires de ciencia ficción, pero no moderna, sino de los años cuarenta y cincuenta.