¿Quién detendrá a Cianuro?

Como siempre, a Fantasio no le salen las cosas tan bien como le gustaría. Después de intentar devolver una máquina fotográfica que no funciona, le obsequian con un extraño aparejo, una mezcla entre una aspiradora y una cámara de fotos, que a la primera cambio huye hacia Champignac. Siguiendo la pista de este simpático ingenio, llegan a un pueblo asolado por unos extraños sucesos, máquinas que se vuelven locas, gente que se electrocuta sola, etcétera. Pero como todo en este mundo, esto tiene una explicación. Resulta que el jefe de estación de Champignac, Catenario, se dedica a inventar máquinas, como Telesforo el aparato misterioso de Fantasio, y Cianuro, una androide perfecta pero que por algún extraño motivo siembra el caos ahí donde va. Por ello todos se alarman cuando desaparece, y, sobre todo, cuando una fábrica de robots está a pleno rendimiento a las afueras de la ciudad.


Cianuro y Catenario son de esos personajes que a pesar de aparecer solo en esta aventura, se han convertido en referencias dentro del universo Spirou creado por Tome y Janry, tanto por la originalidad del álbum en el que aparecen, como por el hecho que unos años más tarde, se convertirían en habituales de la serie de animación. A pesar de que solo aparecen en este álbum, en las últimas viñetas se da a entender que Cianuro podría volver en cualquier momento, algo que no ha hecho todavía.
Este álbum fue publicado en 1985, siendo el número 35 de la colección y con una cubierta que recuerda el cartel de la película Solo para sus ojos de James Bond.