QRN en Bretzelburg

El Marsupilami ha conseguido meterse en la nariz el nuevo mini-transistor de Fantasio, provocando interferencias en el vecindario. Esta extraña situación da lugar a un encuentro con Marcelin Switch, un radioaficionado que se comunica con el monarca de Bretzelburg, Ladislas, que se encuentra cautivo del general Schmetterling. Ante esta situación, Spirou y Fantasio ayudarán a Switch a rescatar al rey Ladislas de las garras de su general. Sin duda alguna, Baviera fue la fuente de inspiración para Franquin que creó un reino imaginario, en la que un malvado villano quiere enfrentar a dos países para sacar el mejor provecho de la situación.


A pesar del éxito del díptico de Z, el editor no quiso que Zorglub apareciera de nuevo, y trunco la primera versión de esta aventura, obligando a Franquin a recurrir de nuevo a la ayuda de Greg. El exceso de trabajo y los límites creativos llevaron a Franquin a sufrir una depresión que derivó en diversas enfermedades que lo apartaron de Spirou y Fantasio durante más de un año, dejando a medias el relato de QRN en Bretzelburg. A pesar de seguir dibujando las planchas de Gastón, algo que le relajaba, el jefe de la redacción de Spirou, Yvan Delporte, obligó a Franquin a dejarlo durante una temporada, y consiguió que lo retomara una vez recuperado, dando lugar a una de las publicaciones más complicadas de la serie con inicios alternativos, planchas perdidas y cambios de texto... un caos.