La máscara

La máscara, en francés La mauvaise tête, es un retorno a las situaciones clásicas de Spirou, con un argumento más hogareño, sin grandes viajes. Misteriosamente, seis fotos de carnet de Fantasio han desaparecido, algo que lo crispa, hasta que Spirou lo tranquiliza. Pero los misterios no acaban ahí, ya que más tarde Fantasio roba en una joyería, pero a pesar de ello se presenta en la tienda minutos después como si nada, y peor aún cuando roba una máscara egipcia antigua de un museo a plena luz del día frente a todos. ¿Qué le ocurre a Fantasio? ¿Se habrá cansado de ser reportero? Spirou intentará desvelar el misterio que se esconde tras los robos, un misterio que tiene algo que ver con las fotos desaparecidas.


Una vez más la pareja de protagonistas, sin quererlo ni beberlo, se encuentran en medio de una trama que desconocen, que necesitan desvelar, y además tienen que hacerlo con la policía de medio país tras su pista, ya que nadie confía en ellos, y nadie les permite explicarse.
Junto con su antecesor, El dictador y el champiñónLa máscara es considerada como el cenit creativo de Franquin en la primera etapa de la serie Spirou, cuyos argumentos y la acción de estilo cinematográfico, la hacen de un ritmo trepidante de la que no podemos dejar de pasar páginas.
Del mismo modo, será a partir de ahora cuando Franquin empezará a estar sobrecargado de trabajo, y a pesar de que mantiene el nivel empieza a perder la frescura y la originalidad de la que ha gozado hasta ahora, cuyas consecuencias no se notarán a partir del próximo álbum, pero no tardaran en surgir.