La infancia de Spirou

La infancia de Spirou es el primer álbum de relatos cortos aparecido desde el último que realizó Franquin. En esta ocasión los autores recogen unas historias publicadas en la revista Spirou entre 1981 y 1984, y le dan la voz del presentador a Spip que, a modo de crítica, nos presenta cuatro relatos que podrían ser falsos o no, ya que debido al gran número de aventuras —calificadas de locuras por la ardilla— podría ser que alguien se hubiera inventado alguna de ellas.
Conforman este álbum cinco aventuras. La primera de ellas es La sola y única historia (más o menos cierta) de la infancia de Spirou contada por el tío Pablo, en la que se nos revelan algunos de los momentos del pequeños Spirou y sus compañeros, como Fantasio, Zantafio o Seccotine. Un relato un poco estrafalario, pero que parece ser un prólogo de lo que después sería una serie propia, El Pequeño Spirou.


El infame falsario es la segunda de las aventuras, en la que nuestros héroes siguen la pista de un falsificador que está inundando el mercado de cómics con el número 5 de Gastón el Gafe. En El botones del presidente, Spirou, debido a su indumentaria, es confundido con el botones del Hotel Palace, y lo obligan a trabajar como tal, justo la misma noche que llega el Presidente —una caricatura de Ronald Reagan—. ¡El Increíble Burp! es una historia de misterio y terror protagonizada por el simpático borracho y farmacéutico de Champignac, Monsieur Dupilon, que sin querer bebe un invento del Conde que reacciona de forma extraña cuando se mezcla con alcohol. En el último relato, ¡Cuidado con el cliché! de nuevo al lado del Conde, Spirou y Fantasio deberán vigilar la reunión que tiene el inventor con unos compañeros, cuyo objetivo es solucionar el hambre en el mundo, pero entre los invitados al castillo hay un impostor que tan solo quiere hacerse con los inventos.
La infancia de Spirou es un paréntesis en la atropellada vida de las aventuras de Spirou y Fantasio, en la que los dos protagonistas viven pequeñas aventuras en lugares conocidos como las oficinas de Dupuis o el Castillo de Champignac.