La caja negra

Segunda parte de la trilogía de La caja negra. Tras la marcha de los inventores, Spirou y Fantasio se vieron en propiedad de una caja negra que poseía los más maravillosos inventos de todos los tiempos. Mientras que Spirou se mantuvo al margen y oculta la caja, Fantasio no se pudo controlar y se puso a crear las cosas que había en la caja. Desde un comunicador para hablar con los inventores, a un extraño vehículo volador. Desafortunadamente, los malvados que quisieron hacerse con la caja en la anterior aventura, y creían que nuestros héroes habían desaparecido en el mar, los descubren y les roban la caja. Es entonces cuando Spirou y Fantasio no tendrán más remedio que perseguirlos y recuperar la caja, ya que puede ser terrible lo que esos hombres puedan hacer con los inventos que contiene.


La aventura continúa, de la mano de Nic y Cauvin, el misterio de la caja negra, presentado en El cinturón polar, va más allá con la presentación de unos inventos completamente innovadores, que harán que los vecinos de Spirou y Fantasio se sorprendan día tras día. Cauvin tenía bien aprendida la lección, y recuperó la pasión de Fantasio por inventar, pero mientras que Franquin lo hizo genio de sus propias invenciones, en este caso el amigo de Spirou se divierte siguiendo los planos de la caja, permitiéndose el lujo de añadir o mejorar las características de su contenido.