Kodo el tirano

Tras entrar de forma clandestina en Çatung —un país dictatorial cerrado al exterior—, Fantasio desaparece cuando cae del avión., y cuando Spirou toca tierra intenta averiguar donde ha caído su amigo, pero es apresado por un convoy que se dirige a la capital de país. Curiosamente, Fantasio también se encuentra en dicho convoy, y cuando recupera la consciencia consigue huir sin que nadie lo vea. En mitad de su fuga, se cruza con el Inspector General de la Mafia en Asia, quien le obliga a cambiarse los papeles, convirtiendo a Fantasio en un criminal y en asesor de Kodo el tirano. Tras un ataque de los rebeldes, Spirou logra huir con la ayuda de Spip, uniéndose a los que luchan contra el dominio de Kodo, con la esperanza de lograr encontrar a su amigo, que al mismo tiempo se encuentra boicoteando desde su posición privilegiada todo lo que Kodo intenta llevar a cabo.


Fournier abre el díptico formado por Kodo el tirano y Judías por doquier, y además no son como aventuras dobles anteriores —incluso ni posteriores—, ya que en este caso cuando llegamos a la última página descubrimos que Spirou y Fantasio están en una situación desconocida con todo en su contra, una situación que deja a los lectores en vilo hasta el siguiente número. Esta característica solo se repite en una ocasión más, concretamente en el díptico de Con el agua al cuello y El valle de los proscritos realizado por Tome y Janry.