El viajero del mesozoico

En  El viajero del mesozoico, tras una expedición al Ártico, el Conde de Champignac regresa a su castillo con un huevo, un huevo de dinosaurio que se ha conservado a lo largo de los siglos, y el Conde pretende, con la ayuda de algunos expertos, hacerlo revivir. El problema es que no cuenta con la ayuda del Marsupilami, que provocará que el dinosaurio nazca y crezca en una sola noche cuando le vierta encima un experimento del Conde. Champignac ahora tendrá un problema de ciertas dimensiones entre manos, ya que ni el ejército puede con la criatura.


En esta aventura hay diversas primeras apariciones, en primer lugar esta el primer cameo de Gaston Lagaffe en una aventura de Spirou y Fantasio —a pesar de que en formato álbum es la tercera—, aparece por primera vez Alexandre Spicemen, más conocido como «el biólogo», y finalmente hace acto de presencia uno de los champignacienses más célebres, Celestin Dupilon, el farmacéutico y borracho del pueblo.
Como viene siendo costumbre, este álbum esta formado por dos aventuras, la segunda en este caso es El pánico llegó por teléfono, en la que el Conde, por error, se toma un poco de uno de sus extractos de champiñón, que le transforman por completo, ya que su actitud educada y su sabiduría, sus sustituidas por el mal y gamberrismo extremo. Spirou, Fantasio y M. Spicemen deberán solucionar el problema.