El rayo negro

Tras una larga ausencia, Spirou y Fantasio vuelven a estar en el Castillo de Champignac, en el que el Conde sigue con sus experimentos. El último de ellos es la investigación en torno a un misterioso champiñón de origen africano, y extrañas cualidades mutantes, enviado por su colaborador sueco establecido en el continente negro. Tras un par de errores fallidos, en el pobre Señor Alberto —un ratón blanco de laboratorio—, debido a la falta de corriente eléctrica, el Conde decide irse del castillo para volverlo a intentar con la ayuda de un amigo. Cuando parece que Spirou y Fantasio pasarán unos tranquilos días vigilando el castillo, un sobrecarga en la red eléctrica —cuyo culpable es el borracho de Dupilon— hace que la máquina que ha creado el Conde y que funciona con ese extraño champiñón, hace mutar al ratón de laboratorio y al propio Spirou. Ahora el joven reportero ha dejado su tez blanca y su melena pelirroja, para pasarse a algo un poco más funky. Dejando de lado el extraño resultado del accidente, no hay nada anormal que pueda quebrar la tranquilidad de Champignac, un pueblo que se prepara para unas nuevas elecciones, excepto por la presencia de un delincuente en la cárcel local, que no hará más que intentar robar el aparato del Conde para cambiar su aspecto y poder huir de la justicia.


Algo poco habitual en la etapa de Tome y Janry, una aventura casera en Champignac, un lugar que la pareja de héroes no visitaba desde su aventura con El pasajero del tiempo. En esta aventura los autores abordan un tema siempre candente como es la discriminación racial, como un cambio repentino en el color de la piel, puede separar amigos, romper matrimonios y dividir una ciudad por completo. Publicada en 1993, El rayo negro es la aventura número 44 de la colección oficial de Spirou y Fantasio, y la ante penúltima realizada por el duo de autores formado por Tome y Janry.