El pasajero del tiempo

Para explicar lo que sucedió en este álbum dejaremos que el mismísimo Fantasio nos lo explique: «Todo empezó hace unas semanas. La fecha exacta consta en el reportaje. Por entonces, se hablaba mucho del cometa Halley. Yo pasaba unos días con un colega reportero en el castillo de un viejo amigo, en Champignac.. El propietario se había ausentado. Ya era de noche cuando el castillo retumbó a causa de un extraño estrepito  procedente del exterior. Me parecía un sueño: un enorme aparato de model desconocido aterrizaba en el césped. És el espectáculo más insólito que jamás haya presenciado. Esa insólita aeronave recordaba un "ocho" un poco torcido. Pero lo más sorprendente es que su piloto se parecía a nuestro amigo, propietario de la finca. El Conde de Champignac. ¡Juró que era su sobrino que venía del futuro a bordo de esa extraña máquina! Aún no sé cómo, pero Aurelio (ya que así se llamaba) consiguió convencernos para que les siguiéramos a una peligrosa misión ¡Escuchando sólo nuestro valor, Spirou y yo aceptamos sin tener una sombra de duda! Poco después, en pleno vuelo un jet nos persiguió  Para escapar, Aurelio dio un salto en el espacio-tiempo... Ante nuestra sorpresa, un error de funcionamiento nos transportó al lugar deseado. ¡Aunque con más de cuatro siglos de atraso, con conquistadores portugueses en la plena colonización de Palombia! Nos tomaron por espías de Francisco I...». Y aquí es cuando la mente frustrada de nuestro reportero pierde toda lógica... al caerse por una escalera a bordo de silla de oficina.


Primera parte del díptico formado por El pasajero del tiempo —traducción incomprensible de L'Horloger de la comète, algo así como «El relojero del cometa»— y El despertar de Z, tal vez dos de las mejores obras de la etapa Tome y Janry.