El hombre que no quería morir

Un extraño individuo aparece en la ciudad, tras ser salvado por Spirou a bordo del fantacóptero, sin decir ni gracias desaparece y se dirige a la vieja casa abandonada del tío Tanzafio, ahora propiedad de Fantasio que sigue reparándola, un poco lento por su parte. Pero resulta que ahí se esconde Zantafio complicando las cosas, y la aparición del misterioso individuo no las mejora, tras un rostro carcomido y arrugado, propio de una momia, se esconde ni más ni menso que Tanzafio. Pero ¿no estaba muerto? ¿No hizo pasar a sus sobrinos por unas peculiares pruebas años atrás en Spirou y los herederos? Pues no, el hombre sigue vivo gracias a un misterioso poder proveniente de las junglas de Palombia que logra que no envejezca. El malvado Zantafio irá tras la pista de este poder, mientras que Spirou y Fantasio harán todo lo posible para impedirlo.


El hombre que no quería morir es la segunda aventura firmada por el duo Morvan y Munuera, y una vez más sorprenden. Mientras que en París bajo el Sena se atrevieron con una gran aventuras, en este caso los autores se han atrevido en recuperar algunos personajes clásicos de la serie, Zantafio, su ayudante Nikita  —que lo conocimos en Spirou y Fantasio en Moscú—, incluso al desaparecido tío Tanzafio.
Todo una aventura con las características épicas de un gran viaje a lo largo del océano y de la jungla tras el mayor secreto de todos los tiempos, El Dorado y la fuente de la eterna juventud. Todo un portento de diversión y aventura.