El despertar de Z

Después de que nadie los crea y de un pequeño accidente de Fantasio con unas escaleras y un silla, nuestros héroes deciden tomarse un descanso para recuperarse de lo que ahora empiezan a creer que es un sueño. Pero mientras el demacrado Fantasio ve la televisión, el Esnurfilario aparece en la televisión y después en la habitación del pobre Fantasio. El animal —si es que se puede catalogar como tal— lleva un mensaje de Aurelio pidiendo ayuda. ¿Pero como podrán ayudar a alguien que se encuentra a 50 años en el futuro? Sus preguntas son rápidamente resueltas cuando descubren que su casa ahora forma parte de un museo de historia, y ellos son considerados figurantes. Con la ayuda de So-Jah, el colaborador de Aurelio, intentarán salvar a este, así como toda la humanidad de las manos del temible Z.


Tal y como nos dicen los propios autores: «¿Recuerdas amigo lector? Fue en... pero la fecha ni importa demasiado. La humanidad paralizada asistía a la llegada de quien, sin decir su nombre, sólo con su inicial la estremecería de terror era en Z de Zorglub. Eterna fascinación del poder... El dictador electrónico había suscitado un émulo: el funesto Zantafio. Por suerte el ingenio del Conde de Champignac, unido a la energía de Spirou, había podido triunfar en El retorno de Z, su tiránico regreso. Hace pocos años, los enemigos se reconciliaron. La gente pensó entonces que ya nunca más volvería a ori el martilleo de las pisadas del siniestro Z, y sin embargo... Y sin embargo, la historia, como una idiota, se repite mecánicamente. Has entendido, amigo lector. Pero ya es demasiado tarde... ¡En pie! Es la hora de El despertar de Z». Simplemente añadiré, ¡Aviv Bulgroz!