4 aventuras de Spirou y Fantasio

Estamos frente al primer albúm de Spirou y Fantasio, pero no por ello la primera aventura, ya que diversas —catalogadas como hors-série— precedieron a las cuatro historias que llenan las páginas de este primera número de la colección regular.
En Spirou y los planos del robot, Spirou y Fantasio recuperan una historia anterior, Radar el robot, para descubrir su desenlace. Después de que el Profesor Samovar hubiera sido encerrado en un hospital, nuestros héroes vuelven a su laboratorio en busca de los planos para fabricar más robots, pero cuando llegan allí un grupo de delincuentes están buscando lo mismo que ellos.


En la segunda aventura, Spirou sube al ring, vemos a Spirou en un contexto más cotidiano y, sobretodo, más juvenil. El temido Peloduro, el matón de la escuela, reta a Spirou a combate de boxeo, y con la ayuda de Fantasio y el joven Mauricio, Spirou llevará un duro régimen de entrenamiento, sprint, pesas, golpear sacos, más sprints, etcétera, etcétera. Todo ello para el gran combate que tiene expectante a todo su barrio.
Spirou monta a caballo es una clara crítica a la doma de caballos y a su monta, ya que mientras el snob de Fantasio lo hace por estilo y porque queda bien, Spirou le acompaña con curiosidad, hasta que descubre que el caballo que va a montar, Plumero, es un rebelde.
Finalmente, en la última aventura de este álbum, Spirou y los pigmeos, Spirou encuentra a un guepardo en la ciudad, pero a pesar de querer, no puede tenerlo en casa, y decide devolvérselo a su dueño, el emperador de la tribu de los Lilipanga, unos pigmeos que viven en lo más profundo de la selva africana.
Publicados originalmente entre los números 522 y 616 de la revista Spirou, estas aventuras cortas muestran las pruebas de Franquin cuando ya se había convertido en el autor definitivo de Las aventuras de Spirou y Fantasio. Por ejemplo, una de las pruebas más destacables, son los cambios de actitud y carácter del personaje de Fantasio, al que el dibujante le estaba buscando la mejor forma para que cuajara con Spirou. Una de las curiosidades que pueblan las páginas de estas cuatro aventuras, es el joven personaje de Mauricio, que no es otro que la versión infantil de Morris, el dibujante de Lucky Luke.